Una de las bodegas más históricas de Mendoza entró en concurso y suplicó que no le corten la luz

La empresa Casir Dos Santos, que opera la bodega Viña Maipú desde 2014, acumulaba un pasivo de $384,2 millones con cinco bancos. Hasta 2023, la firma había invertido en la modernización de la planta.

La lista de bodegas mendocinas que atraviesan una situación complicada sigue creciendo. Esta vez la empresa Casir Dos Santos S.R.L., que en 2014 adquirió una de las bodegas más antiguas de Mendoza, se presentó en concurso preventivo. Se trata de la bodega Viña Maipú, fundada en 1862 y siempre activa desde esa época.

Tras la adquisición por parte de Gustavo Casir y Alan Dos Santos, la firma sumó un nuevo socio en 2016 y, hasta 2023, consolidó un fuerte proceso de modernización con la compra de la última tecnología disponible para ampliar la capacidad productiva. Sumaron personal y abrieron nuevos mercados, llegaron a vender sus vinos en 20 países. Gracias a esas nuevas líneas de fraccionamiento combinaron la elaboración de vinos para sus etiquetas y para otras empresas.

Todo marchaba viento en popa: se sumaron profesionales de renombre y se desarrollaron viñedos propios. La bodega cuenta con 15 hectáreas de Malbec en Lunlunta, además de viñedos en Gualtallary y Agrelo. En la primera localidad produce Cabernet Sauvignon, mientras que en la segunda posee una finca ubicada a unos 950 metros sobre el nivel del mar.

La historia de la crisis

En los últimos años el escenario comenzó a complicarse. Las exportaciones de vinos varietales fraccionados cayeron un 36% en Mendoza en el primer semestre de 2026, según un estudio de IERAL. A nivel local, la fuerte caída del consumo también los impactó.

El pasado 29 de mayo Casir Dos Santos formalizó ante la Justicia su pedido de apertura de concurso preventivo. La medida sobrevino tras un marcado deterioro en la liquidez, asfixiada por un combo que incluyó el corte de la cadena de pagos de sus clientes, la escalada de los costos internos y las severas restricciones para acceder al mercado de crédito. Al momento de la presentación judicial, el pasivo ascendía a $384,2 millones de deuda con cinco entidades financieras y 21 cheques rechazados por más de $74 millones.

Los dueños de la empresa le hicieron dos pedidos a la Justicia: le suplicaron que intervenga para que la empresa de energía EDEMSA no les corte la luz y el otro pedido fue que las entidades financieras mantengan abiertas las cuentas de la empresa. La Justicia accedió a ambos pedidos y aclaró que para determinadas operaciones bancarias iban a tener que pedir autorización judicial.

Otras empresas del sector vitivinícola argentino también afrontaron problemas económicos. Bodegas Norton pidió su concurso de acreedores y Bodegas Bianchi también tuvo que refinanciar su pasivo y firmó un acuerdo de tregua financiera con bancos y acreedores.

Publicó BAE Negocios