
Mientras los estudiantes continúan repartidos en diferentes espacios de la localidad, algunas familias comenzaron a trasladar a sus hijos a otros establecimientos y todavía no se observan avances concretos en la obra que permitiría recuperar el edificio escolar.
Un informe del medio La Región Digital de cuenta de esto. La situación de la Escuela N° 64 “Juan Bautista Alberdi” continúa generando preocupación en La Criolla. A casi dos meses del fuerte temporal que provocó severos daños en el establecimiento, la comunidad educativa sigue esperando una solución definitiva que permita a los alumnos regresar a su escuela.
El fenómeno meteorológico ocurrido el pasado 18 de julio provocó la voladura de aproximadamente la mitad del techo del establecimiento y agravó problemas estructurales que ya presentaba un edificio con más de 80 años de antigüedad. Posteriores inspecciones determinaron que existía riesgo de derrumbe, por lo que gran parte del inmueble quedó clausurado.
Ante la imposibilidad de utilizar las aulas, el regreso a clases debió organizarse en diferentes espacios prestados de la localidad. Los estudiantes fueron distribuidos entre instalaciones del Club Juan Bautista Alberdi, la Capilla San Bonifacio, espacios vinculados al nivel inicial y sectores que pudieron continuar utilizándose sin riesgo.
Preocupa la salida de alumnos
Sin embargo, con el transcurso de las semanas comenzó a aparecer otra consecuencia de esta situación. Según informó La Región Digital, algunas familias decidieron buscar otras alternativas educativas para sus hijos ante la prolongación de una modalidad provisoria que obliga a la comunidad escolar a funcionar de manera fragmentada.
La situación genera especial preocupación debido a que la Escuela 64 es el principal establecimiento primario de La Criolla y constituye desde hace décadas una institución central para la comunidad. Antes del temporal, cientos de niños concurrían diariamente al edificio.
Desde los primeros días posteriores al fenómeno, padres, integrantes de la cooperadora y autoridades escolares vienen reclamando certezas respecto de las tareas necesarias para recuperar el establecimiento. Ya a fines de julio habían advertido que necesitaban conocer qué trabajos se realizarían y cuáles serían los plazos previstos para concretarlos.
Una obra que todavía se hace esperar
A esta altura, la principal inquietud pasa por la falta de avances visibles para comenzar la intervención integral sobre el edificio. De acuerdo con lo publicado por La Región Digital, la obra que debería permitir recuperar la escuela todavía estaría lejos de comenzar, mientras continúa el dictado de clases en sedes alternativas.
Inicialmente, después del temporal, se evaluó que los daños podrían solucionarse mediante reparaciones puntuales. Sin embargo, una inspección posterior detectó fisuras, hundimientos y otros problemas estructurales que llevaron a considerar que existía riesgo de derrumbe y que la intervención necesaria era mucho más importante de lo pensado originalmente.
Mientras tanto, la organización provisoria también representa una dificultad cotidiana para las familias. Los padres deben trasladar a sus hijos entre los distintos lugares donde se desarrollan las actividades y el comedor escolar, mientras docentes y directivos sostienen el funcionamiento de la institución pese a encontrarse dispersos en varios puntos de la localidad.
La comunidad espera una solución definitiva
Desde el comienzo de esta problemática, la comunidad educativa reclamó que la emergencia no termine solamente en reparaciones parciales, sino que se avance con una solución que permita recuperar de manera segura el histórico edificio.
El paso de las semanas agrega ahora una nueva preocupación: que la prolongación de esta situación termine afectando cada vez más la matrícula de una escuela profundamente vinculada con la historia y la vida cotidiana de La Criolla.
A casi dos meses del temporal, estudiantes, familias y docentes continúan sosteniendo las clases en condiciones excepcionales mientras esperan novedades sobre una obra que permita volver a reunir a toda la comunidad educativa bajo un mismo techo.
Publicó La Región Digital.