
El sistema fue construido por un productor ganadero de San Jaime de la Frontera, al norte de Entre Ríos. Está basado en modelos brasileños.
Héctor Alorda, junto a su hijo Pablo, productores ganaderos de San Jaime de la Frontera, Entre Ríos, diseñaron su propio baño por aspersión para la lucha contra la garrapata bovina, un flagelo que vienen padeciendo los productores de esta región del norte entrerriano.
El sistema está basado en modelos brasileños quienes han implementado esta metodología desde hace muchos años con resultados muy positivos. Si bien en Argentina se fabrican también este tipo de baños, su diseño difiere en varios aspectos como el tamaño de los picos rociadores (el doble), el largo del baño de seis metros, el circuito de recuperación del agua mediante un sistema de retorno y filtros, llegando a casi un 90% de recuperación.
El baño por aspersión para ganado es un método eficiente y de bajo estrés para controlar parásitos externos (garrapatas, moscas, piojos) mediante el rociado de soluciones antiparasitarias en arcos o túneles de alta presión. Permite tratar a cientos de animales en minutos, cubriendo todo el pelaje mientras caminan por la manga, lo que ahorra tiempo, mano de obra y producto.
¿Cómo funciona?
Consiste en un túnel de trabajo, frecuentemente de chapa galvanizada, equipado con 30-40 boquillas estratégicamente ubicadas y motobomba para rociar la mezcla. Unas de sus ventajas es que consume menos producto (a menudo solo el 1% del peso vivo del animal). Además, produce menor estrés que el baño de inmersión y evita riesgos de lesiones.
Otro beneficio es que mejora la salud del rebaño al reducir parásitos, impactando positivamente en la ganancia de peso, detalló el sitio Info San Jaime de la Frontera.