Por primera vez dos localidades del Departamento Concordia reciben alumnos de intercambio internacional

Ambos llegaron a la región a través de AFS Programas Interculturales y se convirtieron en los primeros estudiantes extranjeros en desarrollar un intercambio en Colonia Ayuí y La Criolla.

Los protagonistas son Matteo Ceci, de Italia, quien fue recibido por una familia de Colonia Ayuí, y Elsa Mouchi, de Francia, quien desarrolla su intercambio en La Criolla. Ambos forman parte de los programas organizados por AFS Argentina, institución dedicada desde hace décadas a promover experiencias interculturales entre jóvenes de distintos países.

En diálogo con El Concordiense, Nela Benedetti, presidenta de la Estructura Voluntaria de AFS Programas Interculturales en Concordia, destacó la importancia que tiene la llegada de los estudiantes, especialmente por tratarse de las primeras experiencias de este tipo en ambas localidades.

Benedetti confirmó que la presencia de estudiantes extranjeros no se limita únicamente al Departamento Concordia. “También tenemos chicos en General Campos, San Salvador y Ubajay”, explicó, dando cuenta del crecimiento que vienen experimentando los programas interculturales en diferentes puntos de la región.

Bienvenida en Concordia

La llegada de los jóvenes generó una particular movilización de familias, estudiantes y representantes de distintas instituciones educativas. “El viernes copamos la terminal de ómnibus”, recordó Benedetti al describir el momento de recepción de los estudiantes.

Según explicó, en el lugar se encontraban las familias anfitrionas, los jóvenes que participarán de los intercambios y numerosos estudiantes de establecimientos educativos de Concordia. “Estaban las familias, que eran diez, toda la familia, más los alumnos, tres cursos de Capuchinos porque hay chicos que van a ir ahí, otras escuelas y nosotros”, relató.

Requisitos para recibir a un estudiante

Uno de los puntos centrales del programa de intercambio es la participación de las familias anfitrionas, que reciben voluntariamente a los jóvenes extranjeros durante su permanencia en el país.

Benedetti explicó que el principal requisito no pasa por cuestiones económicas ni por ofrecer viajes o actividades extraordinarias. “Le tienen que dar casa, contención y cariño. No hay obligación de viajar ni de hacerlos viajar”, señaló.

Por su parte, los estudiantes también deben cumplir determinadas pautas durante su experiencia. “La obligación de los chicos es ir a la escuela y adaptarse a la familia y a la ciudad”, explicó la representante de AFS.

De esta manera, el intercambio busca que el estudiante pueda incorporarse a la rutina cotidiana de una familia argentina, participar de sus costumbres, concurrir a una escuela local y conocer la comunidad desde adentro.

Elección del destino de cada estudiante

El proceso comienza mucho antes del arribo de los jóvenes al país. Benedetti explicó que cada estudiante que se postula para realizar un intercambio puede seleccionar el país donde desea desarrollar la experiencia, aunque posteriormente la ciudad y la familia anfitriona se determinan a través de la organización.

“El chico que se postula, por ejemplo si es de Italia, puede elegir solamente el país al que va a venir, en este caso Argentina”, detalló. Posteriormente, las estructuras locales de AFS reciben diferentes perfiles.

“A nosotros nos mandan perfiles de los chicos y nos quedamos con una determinada cantidad. Después, según las familias que se postulen o aquellas que nosotros conocemos, les ofrecemos la posibilidad de recibir a un chico y así se hace”, explicó.

Llegar a comunidades pequeñas

Para AFS, la incorporación de nuevas localidades al programa constituye también una oportunidad para ampliar las experiencias culturales disponibles para los estudiantes. “Primero es una localidad nueva, que a nosotros nos suma mucho”, destacó Benedetti.

Según explicó, las experiencias desarrolladas anteriormente en localidades pequeñas han resultado particularmente enriquecedoras. “Nosotros hemos tenido chicos en lugares chicos y son los reyes, porque los conoce todo el pueblo”, comentó.

Además, destacó que la llegada de los estudiantes permite incorporar nuevas comunidades educativas al programa y generar vínculos que pueden mantenerse durante muchos años.

“Es una comunidad educativa nueva también para nosotros. La idea es que se adapten y que vivan la experiencia en una comunidad chica”, sostuvo.

Benedetti explicó que este tipo de localidades presenta determinadas ventajas respecto de las grandes ciudades. “Generalmente los intercambios no ubican a los chicos en lugares demasiado grandes, porque en un lugar grande es más difícil adaptarse y poder manejarse. En cambio, en los lugares chicos es mucho más fácil”, afirmó.

La dimensión comunitaria permite que los jóvenes puedan establecer rápidamente vínculos con compañeros de escuela, vecinos, docentes y diferentes instituciones.

Cuántos chicos pasan por Concordia

La actividad de AFS en Concordia y localidades cercanas mantiene un movimiento constante de jóvenes extranjeros. Según Benedetti, anualmente llegan aproximadamente 18 estudiantes, aunque los períodos de permanencia pueden ser diferentes.

Los programas pueden extenderse durante tres meses, seis meses o incluso un año completo. “Nosotros recibimos en verano, en enero, a los que vienen por seis meses. Ahora llegaron algunos que vienen por tres meses, otros por seis meses y otros por un año”, detalló.

Publicó El Concordiense