
Cinco jóvenes del Instituto de Innovación y Tecnología Aplicada (IITA) se quedaron con el primer puesto en una de las pruebas técnicas más exigentes de la RoboCup 2026. Ganaron en una categoría que evaluó la programación de los robots que disputaron un mundial de fútbol con inteligencia artificial.
De la mano de su equipo “Low Battery Messi”, María Virginia Viollaz y Elías Cordero, ambos de 18 años, debutaron y se quedaron con el primer lugar de una de las categorías del campeonato mundial de robótica que tuvo lugar entre el 2 y el 6 de junio en el Songdo Convensia, en la ciudad de Incheon, en Corea del Sur.
“No se tenían mucha confianza”, contó Cecilia Budeguer, coordinadora educativa y fundadora del Instituto de Innovación y Tecnología Aplicada (IITA), al sostener que eso los impulsó a presentarse al Soccer Open (fúbol autónomo) en el que competían con ese nombre.
El nombre surgió como una ocurrencia entre los integrantes del equipo antes del viaje. Las expectativas iniciales estaban centradas en aprender de los mejores equipos del mundo y sumar experiencia en una categoría inédita para la Argentina, a la que llegaron tras atravesar la Roboliga en el país. La sorpresa del equipo al quedar en el primer lugar fue más que una alegría.
El primer puesto fue para el Technical Challenge de la categoría Major Soccer – Small Size League (SSL) durante la RoboCup 2026. Budeguer explicó a Salta/12 que en este caso, los chicos de las categorías junior, como Viollaz y Cordero, conforman equipo con otros equipos de jóvenes universitarios, que en su caso fueron de Estados Unidos.
Los más grandes debían completar una parte del desafío que es buscar la pelota en la cancha y posicionarla, y los adolescentes, con su robot, encontrar la pelota y patearla.
Todo el proceso fue analizado por los jurados que comunicaron al final del evento quienes habían ganado en cuáles categorías, y de allí surgió el podio para Viollaz y Cordero.
“Mucho más que hacer un gol”
Budeguer explicó que “el desafío que consagró al equipo argentino fue mucho más que convertir un gol”. En la prueba técnica, un robot perteneciente a la liga Major Soccer iniciaba una secuencia de juego y el robot desarrollado por los estudiantes salteños debía reconocer la situación mediante visión artificial, localizar la pelota, calcular su trayectoria, desplazarse de manera totalmente autónoma y finalizar correctamente la jugada, sin recibir ningún tipo de asistencia humana.
La complejidad aumentaba porque el robot argentino debía desempeñarse en una cancha y bajo condiciones para las que originalmente no había sido diseñado. Esto obligó al equipo a replantear algoritmos de navegación, sistemas de percepción, estrategias de control y procesos de toma de decisiones para responder con precisión en el entorno planteado.
El segundo equipo, conformado por Benjamín Villagrán, Lucio Saucedo y Laureano Monteros, participó en la categoría Rescue Line 0.5.2.
En esta competencia se presenta un robot de rescate que tiene que atravesar circuitos de obstáculos y llegar a una zona que plantea en entorno con víctimas representadas por pelotitas plateadas (que representan a personas con vidas), y negras (a personas muertas). En este caso, el robot debe ir en su búsqueda con visión artificial y analizar los colores para definir quién está en cual estado.
En la categoría se presentaron 30 equipos y los adolescentes de Salta quedaron en lugar número 13. En el proceso de documentación del proyecto y entrevista, en tanto, quedaron en cuarto lugar.
El robot jugador
El proyecto de Low Battery Messi es el resultado de un extenso trabajo de investigación, diseño y desarrollo realizado íntegramente por los estudiantes. Para construir el robot combinaron conocimientos de programación, inteligencia artificial, electrónica y diseño mecánico, utilizando herramientas de IA para optimizar distintas etapas del desarrollo tecnológico.
El sistema integra placas electrónicas PCB desarrolladas por el propio equipo, sensores láser Time of Flight (ToF), giroscopios, sensores ópticos de movimiento, una matriz de 32 sensores de luz, comunicación inalámbrica entre robots y un sistema de visión artificial capaz de identificar la pelota y analizar el juego en tiempo real.
Toda esa información es procesada en cuestión de milisegundos para que el robot pueda decidir de forma completamente autónoma cuál es la mejor acción en cada instante, coordinando desplazamiento, orientación y ejecución con gran precisión.
La participación en Corea del Sur también incluyó actividades académicas dentro del Simposio Internacional RoboCup, en el que asistieron a conferencias sobre inteligencia artificial y robótica, además de participar en talleres especializados de programación de robots humanoides junto a investigadores y desarrolladores de distintos países.
Fuera del ámbito competitivo, la delegación recorrió algunas de las principales industrias tecnológicas de Corea del Sur. Entre ellas, visitó las instalaciones de Posco (empresa minera que se encuentra en Salta y que patrocinó el viaje), donde pudo conocer procesos industriales vinculados a la producción de acero y al desarrollo de la industria del litio, además de experimentar de primera mano el funcionamiento del sistema ferroviario de alta velocidad KTX, uno de los emblemas de la infraestructura tecnológica del país.
Budeguer indicó que para el Instituto que integra este logro representa un paso trascendental. Después de varios años de participación internacional en competencias de la categoría Rescue, el debut en fútbol autónomo concluyó con una consagración mundial que posiciona a la institución y a Salta dentro del mapa internacional de la robótica.
Página 12