Gualeguay: lo echaron del comedor escolar y se encadenó en la Dirección Departamental

Guillermo Exequiel Rodrigo Reynoso se encadenó este miércoles a las puertas de la Dirección Departamental de Escuelas de Gualeguay. Fue el modo que encontró para expresar su insatisfacción luego de haber sido despedido del comedor de la Escuela de Educación Agrotécnica N° 37 Juan Bautista Ambrosetti.

La decisión de las autoridades de desvincularlo sobrevino luego de una serie de situaciones enojosas y de mal comportamiento del trabajador, que se resistía a acatar directivas. El 30 de abril, la rectora Julieta Sosa puso en conocimiento del supervisor Adán Vela «la situación que se presenta en la institución con el auxiliar de comedor» Reynoso.

«A pesar de haber mantenido instancias de diálogo y de haber formalizado mediante acta N°02/2026 los acuerdos sobre la organización del trabajo (limpieza, orden y distribución de alimentos), el agente presenta un incumplimiento sistemático de las directivas impartidas por la Secretaría y Rectoría», planteó.

Y enumeró las faltas del trabajador: «desobediencia en las tareas de cocina», «negativa a la elaboración de menús específicos»,  «conductas disruptivas», como «enviar a los alumnos a solicitar pan a la Rectoría fuera del horario correspondiente». Y apuntó: «Este comportamiento dificulta la gestión institucional».

María de la Paz Campos, coordinadora departamental de Comedores en Gualeguay, habló con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7, admitió que debido a distintas presentaciones y actas firmadas en las que se asentó mal comportamiento del trabajador se tomó la decisión de dar de baja la suplencia. “Tengo actas acá firmadas por él. Está al tanto de todo. No ignora los motivos por los cuales se dio de baja la suplencia”, apuntó.

“Ha dicho que yo ejerzo persecución sobre él, y la verdad es que no, nada que ver. Nosotros tenemos la potestad de poder trasladar a un agente de cocina según la necesidad y, obviamente, previo a una supervisión y demás. Y si vemos la necesidad de trasladar a un cocinero, lo podemos trasladar tranquilamente”, resaltó.

Lo que ha ocurrido, apuntó, es que hubo quejas de directivos y docentes, y mala relación con sus compañeros. “Ha escrito leyendas contra sus compañeros en la escuela, le han llamado la atención porque escuchaba la música a un volumen alto en la escuela y lo último fue su negativa a cumplir con el horario de trabajo”, subrayó.

“Los que trabajamos en escuelas tenemos que cumplir con algo que es fundamental, que es poder desarrollarnos de la mejor manera y con respeto, cumplir con lo que tenemos que cumplir. El año pasado él me había pedido permiso para salir los martes una hora antes. Se lo autoricé, pero con la obligación de compensar en otras jornadas. Pero resulta que tuve una queja porque no era solo los martes, era todos los días que se iba antes del horario de trabajo”, agregó.

El supervisor Adán Vela recogió el informe de la rectora de la Escuela Juan Bautista Ambrosetti y señaló que pese a los llamados de atención “el agente persiste” en actos de “desobediencia”, “negativa” a colaborar”, “conductas disruptivas”.

“Esta situación está afectando el buen funcionamiento de la escuela y la organización de la cocina escolar, desviando tiempo del equipo directivo de la tarea pedagógica”, planteó. “Por lo expuesto -añadió-, solicito su colaboración para mediar en esta situación, a fin de garantizar el correcto funcionamiento del servicio de comedor y restablecer los acuerdos de trabajo”.

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